14/01/2021
La nutrición enteral (NE) es un método ampliamente utilizado para el soporte nutricional, especialmente en pacientes críticos. A pesar de sus beneficios, presenta complicaciones que, aunque no siempre graves, son frecuentes y pueden limitar su aplicación. Este artículo se centra en las complicaciones mecánico-técnicas de la NE, analizando sus causas, frecuencia, manejo y repercusiones.

Complicaciones Mecánicas y Técnicas más Frecuentes
Las complicaciones mecánicas y técnicas de la NE se pueden clasificar en:
- Aumento del Residuo Gástrico (ARG): Es la complicación más común, definida como un volumen residual superior a 200 ml en la valoración gástrica. Su incidencia se encuentra entre el 50% y el 80% de los pacientes críticos. Las causas son multifactoriales, incluyendo el íleo gástrico parcial asociado a situaciones críticas, la inestabilidad hemodinámica, el uso de fármacos (opiáceos, dopamina), y la ventilación mecánica. El ARG conduce a una disminución del aporte nutricional y puede afectar negativamente el pronóstico del paciente.
- Estreñimiento: Frecuente en pacientes con NE en UCI, su definición no es uniforme. Se considera estreñimiento la ausencia de deposición cada 3 días tras iniciar la NE. Las causas pueden ser alteraciones en la motilidad intestinal, efectos de fármacos y un aporte insuficiente de fibra. La impactación fecal puede enmascararse como diarrea acuosa.
- Diarrea Asociada a la Nutrición Enteral (DANE): Aunque su frecuencia varía ampliamente en la literatura, estudios con definiciones objetivas la sitúan entre el 10% y el 18%. La dieta no siempre es la causa principal; infecciones ( Clostridium difficile ), medicamentos (antibióticos), contaminación de la dieta y alteraciones de la función colónica son factores relevantes. La fibra dietética, probióticos y la modificación de la dieta pueden ayudar en su prevención y tratamiento.
- Distensión Abdominal: Refleja un desequilibrio entre el aporte nutricional y la capacidad funcional del sistema digestivo. Puede indicar hipofunción intestinal o enfermedad intrabdominal. Requiere la suspensión de la dieta y una valoración exhaustiva del paciente.
- Vómitos y Regurgitación: Indican alteraciones en el vaciamiento gástrico y disfunción del esfínter esofágico inferior. La posición de la sonda, la postura del paciente y el calibre de la sonda son factores a considerar. El uso de sondas transpilóricas no elimina estas complicaciones, las cuales podrían indicar una obstrucción intestinal.
- Malposición de la Sonda: La sonda puede ubicarse incorrectamente en el sistema respiratorio causando una aspiración pulmonar , una de las complicaciones más graves. Se recomienda una verificación radiológica tras la colocación de la sonda. Una colocación inadecuada también puede llevar a la obstrucción del tubo , impidiendo la administración de nutrientes.
- Obstrucción del Tubo: Se puede deber a la acumulación de residuos en la sonda, o a la administración de alimentos inapropiados. La prevención de la obstrucción incluye el uso de soluciones de aclarado de la sonda y la elección de las fórmulas adecuadas.
Factores de Riesgo y Prevención
Varios factores incrementan el riesgo de complicaciones mecánico-técnicas:
- Severidad de la enfermedad: Pacientes con enfermedades graves presentan mayor riesgo de dismotilidad gastrointestinal.
- Uso de medicamentos: Opiáceos, anticolinérgicos, y antibióticos pueden afectar la motilidad gastrointestinal.
- Tipo de sonda: El calibre de la sonda y su ubicación influyen en el riesgo de reflujo.
- Tipo de fórmula: Algunas fórmulas pueden ser peor toleradas que otras.
- Ritmo de infusión: La administración rápida de grandes volúmenes aumenta el riesgo de complicaciones.
La prevención incluye:
- Selección apropiada de la vía de acceso: Considerar la situación clínica del paciente para elegir la vía más adecuada (nasogástrica, nasoyeyunal, gastrostomía).
- Verificación radiológica de la posición de la sonda: Fundamental para evitar la aspiración pulmonar.
- Monitorización del residuo gástrico: Permite detectar precozmente el ARG.
- Administración adecuada de la fórmula: Respetar el ritmo de infusión recomendado y evitar la administración de grandes bolos.
- Manejo adecuado de las complicaciones: Protocolos claros para el manejo de ARG, estreñimiento, diarrea, etc.
- Educación del personal de enfermería: Formación adecuada para la detección precoz y el manejo de las complicaciones.
Tabla Comparativa de Complicaciones
| Complicación | Frecuencia | Causas | Manejo |
|---|---|---|---|
| Aumento del Residuo Gástrico | 50-80% | Íleo gástrico, fármacos, ventilación mecánica | Procinéticos, vía transpilórica |
| Estreñimiento | Variable | Dismotilidad, fármacos, baja ingesta de fibra | Laxantes, aumento de fibra |
| Diarrea | 10-18% | Infecciones, medicamentos, alteraciones de la flora intestinal | Modificación de la dieta, probióticos, antidiarreicos |
| Distensión Abdominal | Variable | Hipoperfusión intestinal, obstrucción | Suspensión de la dieta, valoración clínica |
| Vómitos/Regurgitación | Variable | Malposición de la sonda, dismotilidad | Corrección de la posición, procinéticos |
Consultas Habituales
¿Qué complicaciones pueden surgir en la nutrición enteral si se administra un bolo de más de 400 ml? La administración de bolos grandes aumenta significativamente el riesgo de vómitos, regurgitación, aspiración pulmonar y distensión abdominal.
¿Qué complicaciones de monitorizar al usar nutrición enteral? Es crucial monitorizar el residuo gástrico, el patrón de deposiciones, la presencia de vómitos o distensión abdominal, y la tolerancia general a la dieta.
¿Qué complicaciones presenta el paciente que se alimenta por sonda? Además de las complicaciones mecánicas y técnicas mencionadas, pueden presentarse infecciones en el sitio de inserción de la sonda, y complicaciones metabólicas si la fórmula no es apropiada.
Conclusión
Las complicaciones mecánico-técnicas de la NE son frecuentes y requieren una atención cuidadosa. La prevención, la detección precoz y un manejo adecuado de estas complicaciones son esenciales para garantizar la eficacia y la seguridad de la NE en pacientes críticos.
