14/12/2025
El herpes zóster, también conocido como culebrilla, es una enfermedad infecciosa causada por la reactivación del virus de la varicela-zóster (VZV), el mismo virus que provoca la varicela. A diferencia de otras infecciones virales, el herpes zóster no se transmite directamente de persona a persona a través de la tos o estornudos.
¿Cómo se contagia el herpes zóster?
Es crucial entender que el herpes zóster no se contagia de la misma manera que la varicela. Si bien el VZV es el causante de ambas enfermedades, su mecanismo de transmisión difiere significativamente. La varicela es altamente contagiosa a través de las gotitas respiratorias, mientras que el herpes zóster presenta un mecanismo de contagio diferente.
Una persona que ha padecido varicela alberga el VZV en su sistema nervioso en estado latente. Este virus puede permanecer inactivo durante años, incluso décadas. Sin embargo, bajo ciertas circunstancias, como un sistema inmunitario debilitado debido al estrés, enfermedades o la edad, el VZV puede reactivarse, provocando el herpes zóster.

La transmisión del herpes zóster ocurre indirectamente. Cuando aparecen las características vesículas o ampollas del herpes zóster, una persona que nunca ha tenido varicela puede contraerla si entra en contacto directo con el fluido de las lesiones. Esto significa que una persona con herpes zóster puede contagiar varicela, pero no herpes zóster a otra persona.
La reactivación del VZV causa el herpes zóster, no una nueva infección. El contagio se produce solo si una persona susceptible a la varicela tiene contacto directo con las lesiones activas de una persona con herpes zóster, lo que resultaría en la varicela, no en herpes zóster.
Herpes Zóster Diseminado: Un Escenario Diferente
Si bien el herpes zóster generalmente se presenta como una erupción localizada a lo largo de un nervio, en casos menos frecuentes, puede diseminarse. En el herpes zóster diseminado, la transmisión del virus es más probable, ya que el virus se puede diseminar a través de las gotitas respiratorias, de forma similar a la varicela.
Cuando el herpes zóster se disemina ampliamente, las gotitas respiratorias expulsadas al toser o estornudar por la persona afectada pueden contener el VZV, aumentando así el riesgo de contagio a otras personas que no hayan tenido varicela. Esto resalta la importancia de las medidas de precaución en estos casos.
Síntomas del Herpes Zóster
Los síntomas del herpes zóster suelen comenzar con una sensación de hormigueo o dolor en una zona específica del cuerpo, seguida de una erupción cutánea característica que se manifiesta como una banda de vesículas agrupadas a lo largo de una dermatoma (zona de inervación de un nervio). Estos síntomas pueden ir acompañados de:

- Malestar general
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Trastornos gastrointestinales
- Neuralgia postherpética (dolor persistente después de la desaparición de la erupción)
La duración de la erupción suele ser de 2 a 4 semanas, y las vesículas se secan y forman costras gradualmente. Una vez que las costras se han formado, el riesgo de contagio de la varicela disminuye significativamente.

Factores de Riesgo
Ciertas condiciones pueden aumentar el riesgo de desarrollar herpes zóster, incluyendo:
- Sistema inmunitario debilitado : Personas con VIH, cáncer, o que están recibiendo quimioterapia o inmunosupresores tienen un mayor riesgo.
- Edad avanzada : La inmunidad disminuye con la edad, aumentando la probabilidad de reactivación del VZV.
- Estrés : El estrés puede influir en la respuesta inmunitaria y provocar la reactivación del virus.
Tratamiento y Prevención
El tratamiento del herpes zóster se centra en aliviar los síntomas y reducir la duración de la enfermedad. Los medicamentos antivirales son la base del tratamiento, y se recomienda iniciarlos lo antes posible. Para el control del dolor, se pueden utilizar analgésicos y, en algunos casos, medicamentos más específicos para la neuralgia postherpética.
La mejor forma de prevenir el herpes zóster es vacunarse contra la varicela en la infancia y, para los adultos mayores de 50 años o con sistemas inmunitarios debilitados, la vacuna contra el herpes zóster (Shingrix) es altamente recomendable. Esta vacuna ayuda a reducir significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Consultas Habituales sobre el Herpes Zóster y su Transmisión
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Puedo contagiar herpes zóster a otra persona? | No directamente. Puedes contagiar la varicela si alguien nunca la ha tenido y entra en contacto con el fluido de las ampollas. |
| ¿Cuánto tiempo soy contagioso? | Mientras las ampollas estén húmedas o supurando. Una vez que se forman costras, el riesgo de contagio es muy bajo. |
| ¿Qué debo hacer si tengo herpes zóster? | Consulta a tu médico. El tratamiento antiviral es más efectivo si se inicia pronto. |
| ¿Hay alguna vacuna para prevenir el herpes zóster? | Sí, la vacuna Shingrix está disponible y se recomienda para adultos mayores de 50 años y personas con sistemas inmunitarios debilitados. |
En conclusión, comprender el mecanismo de transmisión del herpes zóster es esencial para tomar medidas preventivas adecuadas. Si bien no es una enfermedad directamente contagiosa, la prevención de la varicela en la infancia y la vacunación contra el herpes zóster en la edad adulta son estrategias clave para protegerse contra esta enfermedad.
