16/12/2020
La obstrucción intestinal, un síndrome que afecta la detención del tránsito de heces y gases en el intestino, se clasifica en tres tipos principales: íleo mecánico, íleo funcional (incluyendo el íleo paralítico) e íleo vascular. Comprender las diferencias entre estos tipos es crucial para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Íleo Mecánico: Obstrucción Física
El íleo mecánico se caracteriza por una obstrucción física del intestino, impidiendo el paso de heces y gases. Esta obstrucción puede ser causada por diversas afecciones:
Íleo Mecánico Simple (sin implicación del mesenterio):
Este tipo de íleo se presenta sin compromiso del mesenterio (la membrana que sostiene el intestino). Las causas pueden incluir:
- Alteraciones parietales: Tumores, atresias congénitas, enfermedades inflamatorias intestinales (como la enfermedad de Crohn), úlceras.
- Alteraciones extraluminales: Bridas (tejido cicatricial que une partes del intestino), tumores abdominales.
- Alteraciones intraparietales: Íleo biliar (obstrucción por un cálculo biliar).
Íleo Mecánico con Participación del Mesenterio:
En este caso, el mesenterio se ve afectado, comprometiendo el riego sanguíneo y la inervación del intestino. Esto agrava significativamente la situación, requiriendo a menudo intervención quirúrgica. Las principales causas son:
- Estrangulación herniaria: Una hernia estrangulada compromete el flujo sanguíneo al asa intestinal atrapada.
- Vólvulo: Torsión del intestino sobre su eje o mesenterio.
- Invaginación: Introducción de un asa intestinal dentro de otra.
Íleo Funcional: Alteración Motora
El íleo funcional se debe a una alteración de la motilidad intestinal, sin obstrucción física. El tipo más común es el íleo paralítico, que se caracteriza por la ausencia de peristaltismo.
Íleo Paralítico:
El íleo paralítico, o parálisis intestinal, puede ser causado por:
- Postoperatorio: Después de cirugías abdominales.
- Peritonitis: Inflamación del peritoneo (la membrana que recubre la cavidad abdominal).
- Infecciones: Otras infecciones sistémicas.
- Medicamentos: Algunos medicamentos pueden afectar la motilidad intestinal.
- Electrolititos: Desequilibrio de electrolitos como potasio.
La dilatación de las asas intestinales por acumulación de líquidos y gases puede causar alteraciones del drenaje venoso, edema y, en casos graves, llevar a un íleo mecánico secundario.
Íleo Vascular: Compromiso Vascular
El íleo vascular es una obstrucción intestinal causada por alteraciones en el flujo sanguíneo al intestino, generalmente por:
- Trombosis mesentérica: Coágulo de sangre que bloquea los vasos sanguíneos del intestino.
- Embolia mesentérica: Bloqueo de los vasos sanguíneos del intestino por un émbolo.
Esta condición es una emergencia médica que requiere atención inmediata.
Síntomas Comunes de Obstrucción Intestinal:
Los síntomas pueden variar dependiendo del tipo y la gravedad de la obstrucción, pero los más frecuentes incluyen:
- Dolor abdominal: Cólico en el íleo mecánico simple, constrictivo en la estrangulación, distensión en el íleo paralítico.
- Vómitos: Contenido alimentario, biliar o fecaloideo, dependiendo de la localización de la obstrucción.
- Distensión abdominal: Acumulación de gases y líquidos en el intestino.
- Ausencia de eliminación de heces y gases: Característica clave, aunque puede estar ausente en obstrucciones bajas.
- Cambios en el estado general: Deshidratación, shock en casos graves.
Diagnóstico:
El diagnóstico se basa en la historia clínica, examen físico y estudios de imagen. Las pruebas más comunes incluyen:
- Radiografía simple de abdomen: Muestra niveles hidroaéreos (líquido y gas en el intestino), distensión intestinal y la posible localización de la obstrucción.
- Tomografía computarizada (TC): Proporciona imágenes más detalladas del abdomen, ayudando a identificar la causa y la localización de la obstrucción.
- Colonoscopia: Puede ser útil para diagnosticar obstrucciones del intestino grueso.
- Análisis de sangre: Puede revelar deshidratación, desequilibrio electrolítico, infección.
Tratamiento:
El tratamiento depende del tipo y gravedad de la obstrucción intestinal.

Tratamiento Médico Conservador:
En algunos casos de íleo paralítico o suboclusión sin gravedad extrema, se puede intentar un tratamiento médico conservador, que incluye:
- Dieta absoluta: Ninguna ingesta oral.
- Sonda nasogástrica: Para descomprimir el estómago y el intestino.
- Reposición de líquidos y electrolitos: Corrección de la deshidratación y el desequilibrio electrolítico.
- Antibióticos: Para prevenir o tratar infecciones.
Tratamiento Quirúrgico:
La cirugía es necesaria en la mayoría de los casos de íleo mecánico, especialmente en situaciones de estrangulación, obstrucción completa, sospecha de neoplasia, o íleo paralítico con complicaciones como abscesos o peritonitis. Los procedimientos quirúrgicos pueden variar dependiendo de la causa de la obstrucción.
Duración del Íleo Paralítico:
La duración del íleo paralítico es variable y depende de la causa subyacente. Puede durar desde unos pocos días hasta varias semanas. Un tratamiento adecuado y el manejo de la causa subyacente son cruciales para una resolución rápida y efectiva.
Tabla Comparativa: Íleo Mecánico vs. Íleo Paralítico
| Característica | Íleo Mecánico | Íleo Paralítico |
|---|---|---|
| Causa | Obstrucción física del intestino | Disfunción motora intestinal |
| Peristaltismo | Inicialmente aumentado, luego disminuido | Ausente o disminuido |
| Dolor | Cólico intenso, localizado | Distensión, menos intenso, difuso |
| Vómitos | Frecuentes, con contenido variable | Menos frecuentes |
| Distensión abdominal | Presente | Presente |
| Tratamiento | Generalmente quirúrgico | Conservador, en ocasiones quirúrgico |
Nota: Esta información es solo para fines educativos y no debe considerarse como consejo médico. Siempre consulte a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
