05/01/2021
En el ámbito de la medicina de emergencia y la atención crítica, el resucitador mecánico juega un papel fundamental. Este dispositivo, también conocido como resucitador manual o ambu, es esencial para la ventilación asistida de pacientes que no pueden respirar por sí mismos o que presentan dificultades respiratorias severas. Este artículo profundiza en el funcionamiento, tipos, uso y mantenimiento de estos dispositivos vitales.

¿Qué es un Resucitador Mecánico?
Un resucitador mecánico, o ambu, es un dispositivo portátil que permite la administración de ventilación artificial con presión positiva. Su función principal es insuflar aire a los pulmones del paciente, manteniendo una adecuada oxigenación y eliminación de dióxido de carbono. Existen diferentes tipos de resucitadores, desde los modelos manuales hasta los más sofisticados con sistemas electrónicos de control de volumen y presión.
El Resuscitaire, por ejemplo, es un dispositivo que combina una plataforma de terapia térmica con componentes para reanimación, especialmente útil en procedimientos de parto y nacimiento. Sin embargo, el término más común y ampliamente utilizado para referirse a los dispositivos de ventilación manual es ambu o resucitador manual.
Tipos de Resucitadores Mecánicos
Los resucitadores mecánicos se clasifican principalmente en:
- Resucitadores Manuales: También conocidos como ambu o bolsas autoinflables, estos son los más comunes y sencillos. Se operan manualmente, comprimiendo una bolsa para insuflar aire a través de una mascarilla facial colocada sobre la boca y la nariz del paciente. Existen modelos para adultos, niños y bebés, con diferentes tamaños de mascarillas y bolsas para adaptarse a las necesidades de cada paciente.
- Resucitadores Mecánicos con Sistemas Electrónicos: Estos dispositivos ofrecen mayor control sobre la ventilación, permitiendo ajustar parámetros como el volumen tidal, la frecuencia respiratoria y la presión inspiratoria. Ofrecen una mayor precisión y eficiencia en la administración de la ventilación.
Componentes de un Resucitador Manual (Ambu)
Un resucitador manual típico consta de tres partes principales:
- Cámara de Aire (Bolsa o Balón): Es la parte que se comprime manualmente para insuflar aire. Su forma ovalada facilita la compresión y el flujo de aire.
- Mascarilla: Se coloca sobre la boca y la nariz del paciente, asegurando un sellado hermético para evitar fugas de aire. La correcta colocación de la mascarilla es crucial para la eficacia del dispositivo. Existen mascarillas de diferentes tamaños para adaptarse a las diferentes edades y anatomías.
- Bolsa de Reservorio (opcional): Algunos modelos incluyen una bolsa de reservorio que se conecta a una fuente de oxígeno. Esta bolsa aumenta la concentración de oxígeno en la mezcla de aire administrada, mejorando la oxigenación del paciente. Sin la bolsa de reservorio, la concentración de oxígeno puede ser inferior.
¿Cómo se utiliza un Resucitador Manual?
La utilización de un resucitador manual requiere entrenamiento adecuado. Generalmente, se sigue la siguiente técnica:
- Posición del Paciente: El paciente debe estar colocado en posición supina (boca arriba), con la cabeza ligeramente extendida para facilitar la apertura de la vía aérea.
- Colocación de la Mascarilla: La mascarilla debe sellarse herméticamente sobre la boca y la nariz del paciente. Se utiliza la técnica de sellado con la mano que suele implicar la utilización de dos manos, una para sostener la mandíbula y otra para sellar la mascarilla.
- Compresión de la Bolsa: Se comprime la bolsa de manera controlada y rítmica, proporcionando una ventilación adecuada al paciente. La frecuencia y el volumen de las compresiones deben ajustarse a las necesidades del paciente y a la recomendación médica.
- Monitorización: Es fundamental monitorizar al paciente durante la ventilación, observando la frecuencia cardiaca, la saturación de oxígeno y otros parámetros vitales.
Mantenimiento y Limpieza del Resucitador
El correcto mantenimiento y limpieza del resucitador mecánico es esencial para garantizar su correcto funcionamiento y evitar la transmisión de infecciones. Después de cada uso, el dispositivo debe limpiarse a fondo siguiendo las instrucciones del fabricante. Generalmente, esto implica:

- Desmontaje de las Partes: Desmontar las partes del resucitador que se puedan separar.
- Limpieza: Lavar todas las partes con agua templada y un detergente adecuado para instrumental médico. Es crucial utilizar un detergente que sea compatible con los materiales del resucitador.
- Aclarado: Aclarar todas las partes completamente para eliminar cualquier residuo de detergente.
- Secado: Secar las partes completamente antes de volver a ensamblar el resucitador.
- Esterilización (opcional): En algunos casos, puede ser necesario esterilizar el dispositivo, siguiendo las instrucciones del fabricante.
Tabla Comparativa de Resucitadores
| Característica | Resucitador Manual | Resucitador Mecánico Electrónico |
|---|---|---|
| Operación | Manual | Electrónica |
| Control de parámetros | Limitado | Preciso (volumen, presión, frecuencia) |
| Costo | Bajo | Alto |
| Portabilidad | Alta | Media |
| Mantenimiento | Sencillo | Requiere mantenimiento especializado |
Consultas Habituales
¿Qué accesorios incluyen los resucitadores? Los resucitadores pueden incluir diferentes accesorios dependiendo del modelo. Algunos pueden incluir mascarillas de diferentes tamaños, bolsas de reservorio para oxígeno, y conectores para sistemas de oxígeno suplementario.
¿Cómo se elige el resucitador adecuado? La elección del resucitador adecuado depende de las necesidades del paciente y del entorno clínico. Para pacientes pediátricos se deben utilizar resucitadores pediátricos. Para pacientes adultos se deben utilizar resucitadores para adultos. La disponibilidad de oxígeno suplementario también influye en la elección del modelo.
¿Con qué frecuencia se debe revisar el resucitador? Se recomienda realizar una revisión periódica del resucitador mecánico para asegurar su correcto funcionamiento y detectar posibles desperfectos. La frecuencia de revisión dependerá del uso y las recomendaciones del fabricante.

El uso de un resucitador mecánico es una práctica que requiere capacitación y conocimiento. Es esencial que el personal sanitario esté debidamente entrenado en su uso y mantenimiento para asegurar la seguridad del paciente. La elección del dispositivo adecuado, su correcto manejo y un mantenimiento apropiado son cruciales para brindar una atención médica eficaz y segura.
