18/07/2022
La safinamida es un fármaco utilizado en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson (EP) idiopática. Su mecanismo de acción es multifactorial, abarcando aspectos dopaminérgicos y no dopaminérgicos, lo que la convierte en una opción terapéutica relevante en diferentes etapas de la enfermedad.
Mecanismo de acción de la safinamida
La safinamida actúa a través de varios mecanismos:
- Inhibición de la monoaminooxidasa B (MAO-B): Es un inhibidor potente y reversible de la MAO-B, una enzima que degrada la dopamina. Al inhibir la MAO-B, la safinamida aumenta los niveles extracelulares de dopamina en el estriado, mejorando así la neurotransmisión dopaminérgica.
- Inhibición de canales de sodio (Na+) y calcio (Ca++): La safinamida también inhibe los canales de sodio y calcio, lo que puede contribuir a su efecto antiparkinsoniano modulando la excitabilidad neuronal.
- Inhibición de la liberación de glutamato: Estudios in vitro e in vivo han demostrado que la safinamida inhibe la liberación de glutamato, un neurotransmisor excitatorio implicado en la fisiopatología de la EP. Esta acción podría contribuir a la reducción de la neurotoxicidad glutamatérgica.
Estos mecanismos de acción combinados explican la eficacia de la safinamida en el manejo de las fluctuaciones motoras en pacientes con EP, particularmente en aquellos con fluctuaciones leves o moderadas.
Indicaciones clínicas de la safinamida
La safinamida está aprobada como tratamiento complementario en pacientes adultos con EP idiopática. Se utiliza principalmente en:
- Pacientes con fluctuaciones motoras (descompensaciones motoras, fluctuaciones de fin de dosis): La safinamida ha demostrado ser eficaz en reducir el tiempo “off” y mejorar el tiempo “on” en pacientes con fluctuaciones motoras.
- Pacientes en fase media o avanzada de la enfermedad: Su uso es particularmente beneficioso en pacientes con fluctuaciones motoras leves o moderadas y sin o con discinesias leves.
Aunque existen estudios que sugieren un posible beneficio en síntomas no motores como el dolor, la depresión y los trastornos del control de impulsos, se necesitan más investigaciones para confirmar estas indicaciones.
Experiencia clínica con safinamida
Estudios clínicos de clase I han demostrado la eficacia y seguridad de la safinamida. El estudio 016 mostró una reducción significativa del tiempo “off” en pacientes tratados con safinamida en comparación con placebo. Estudios posteriores, como el estudio 018 y SETTLE, han confirmado estos hallazgos, mostrando mejoría en las puntuaciones de UPDRS III, calidad de vida y síntomas depresivos. Sin embargo, la evidencia sobre el efecto de la safinamida en las discinesias es menos concluyente. Si bien algunos estudios post-hoc sugieren un posible beneficio en pacientes con discinesias basales, la experiencia clínica sugiere que en muchos casos no se observa una reducción de las discinesias o incluso puede haber un empeoramiento.

Dosificación y administración
La dosis inicial recomendada es de 50 mg/día, pudiendo aumentarse a 100 mg/día si es necesario y tolerado. La mayoría de los expertos recomiendan iniciar con 50 mg/día y aumentar la dosis posteriormente, pero algunos optan por iniciar directamente con 100 mg/día basándose en la ausencia de diferencias significativas en los efectos adversos entre ambas dosis en los estudios clínicos. La administración es por vía oral, una vez al día, con o sin alimentos.
Interacción con otros fármacos
La safinamida no debe administrarse conjuntamente con otros IMAO-B como la rasagilina debido al riesgo de potenciación de efectos adversos. Se recomienda un periodo de lavado de dos semanas con rasagilina antes de iniciar el tratamiento con safinamida, aunque algunos expertos informan de cambios directos (“overnight”) sin problemas. Es fundamental monitorizar cuidadosamente la interacción con otros medicamentos antiparkinsonianos, especialmente con agonistas dopaminérgicos, ajustando las dosis si es necesario para optimizar la respuesta y minimizar los efectos adversos.

Tolerabilidad
La safinamida generalmente se tolera bien. Los efectos adversos más frecuentes son leves y transitorios, como cefalea, somnolencia, malestar general, confusión, nerviosismo o epigastralgia. En caso de aparición de efectos adversos graves o persistentes, se debe contactar con el médico.
Consideraciones en pacientes con enfermedad de Parkinson avanzada (EPA)
En pacientes con EPA, la eficacia de la safinamida puede ser menor, aunque el fármaco se tolera bien. Algunos expertos reportan una mejoría en síntomas específicos como el bloqueo de la marcha y el rendimiento cognitivo. Se necesitan más estudios para evaluar la eficacia de la safinamida en estos pacientes.

Consultas habituales sobre Safinamida
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Qué es la safinamida? | Es un medicamento utilizado para tratar la enfermedad de Parkinson. |
| ¿Cuál es el mecanismo de acción de la safinamida? | Actúa inhibiendo la MAO-B, los canales de sodio y calcio, y la liberación de glutamato. |
| ¿Para qué se utiliza la safinamida? | Como tratamiento complementario en la enfermedad de Parkinson, especialmente en pacientes con fluctuaciones motoras. |
| ¿Cuáles son los efectos secundarios de la safinamida? | Generalmente bien tolerada, pero puede causar cefalea, somnolencia, entre otros. |
| ¿Cómo se debe tomar la safinamida? | Por vía oral, una vez al día, con o sin alimentos. |
| ¿Qué pasa si dejo de tomar safinamida? | Se puede experimentar síntomas de abstinencia, por lo que debe suspenderse gradualmente bajo supervisión médica. |
Nota: Esta información tiene carácter educativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Siempre consulte a su médico o farmacéutico antes de iniciar o modificar cualquier tratamiento.
